Novena de Navidad Día 6
Novena de Navidad Día 6 con oraciones y reflexión.
Oraciones para todos los días
Estas son las oraciones que se rezan todos los días antes de comenzar la Novena de Navidad. Se recomienda rezarlas en familia, con calma y devoción.
Oración a la Santísima Virgen María
Soberana María, que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera por Madre suya, te suplico que tú misma prepares y dispongas mi alma y la de todos los que en este tiempo hicieren esta novena, para el nacimiento espiritual de tu adorado Hijo. ¡Oh dulcísima Madre! Comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardaste tú, para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
Oración a San José
¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Te suplico por el amor que tuviste al Niño Dios y por el dolor que sentiste al verle nacer en tan pobres condiciones, que alcances de Él la gracia que necesito para hacer esta novena con fe, devoción y verdadero amor. Amén.
Oración al Niño Jesús
Acuérdate, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijiste a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos tus devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad afligida y doliente: “Todo lo que quieras pedir por los méritos de mi infancia, nada te será negado”. Llenos de confianza en Ti, ¡oh Jesús!, que eres la misma Verdad, venimos a exponerte toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos, por los méritos infinitos de tu infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Amén.
En el Día 6 de la Novena de Navidad continuamos este camino de oración, dejando que el amor de Dios transforme nuestro corazón y nuestra vida.
Oraciones para todos los días
Antes de la reflexión de hoy, se rezan las oraciones que se hacen todos los días de la Novena de Navidad.
👉 Ver oraciones para todos los días de la Novena
Consideración – Día 6
Dios se hace niño para enseñarnos a confiar. Jesús llega al mundo indefenso, mostrándonos que el verdadero poder está en el amor y en la entrega total. La Navidad nos invita a confiar más en Dios y menos en nuestras propias fuerzas.
En este sexto día, pidamos la gracia de vivir con un corazón confiado, capaz de perdonar y de amar sin condiciones. Que en nuestros hogares reine la paz y que sepamos reconocer la presencia de Dios en lo sencillo de cada día.