Novena de Navidad Día 5
Novena de Navidad Día 5 con oraciones y reflexión.
Oraciones para todos los días
Estas son las oraciones que se rezan todos los días antes de comenzar la Novena de Navidad. Se recomienda rezarlas en familia, con calma y devoción.
Oración a la Santísima Virgen María
Soberana María, que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera por Madre suya, te suplico que tú misma prepares y dispongas mi alma y la de todos los que en este tiempo hicieren esta novena, para el nacimiento espiritual de tu adorado Hijo. ¡Oh dulcísima Madre! Comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardaste tú, para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
Oración a San José
¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Te suplico por el amor que tuviste al Niño Dios y por el dolor que sentiste al verle nacer en tan pobres condiciones, que alcances de Él la gracia que necesito para hacer esta novena con fe, devoción y verdadero amor. Amén.
Oración al Niño Jesús
Acuérdate, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijiste a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos tus devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad afligida y doliente: “Todo lo que quieras pedir por los méritos de mi infancia, nada te será negado”. Llenos de confianza en Ti, ¡oh Jesús!, que eres la misma Verdad, venimos a exponerte toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos, por los méritos infinitos de tu infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Amén.
En el Día 5 de la Novena de Navidad seguimos preparándonos para recibir al Niño Jesús con un corazón más humilde, más paciente y más dispuesto a amar.
Oraciones para todos los días
Antes de la reflexión de hoy, se rezan las oraciones que se hacen todos los días de la Novena de Navidad.
👉 Ver oraciones para todos los días de la Novena
Consideración – Día 5
La Navidad es una invitación a volver a lo esencial: Dios con nosotros. Jesús nace en la sencillez y nos enseña que la verdadera grandeza está en el amor, en el servicio y en la paz que se construye desde el hogar. Cuando abrimos el corazón, también abrimos espacio para que otros encuentren esperanza.
En este quinto día, pidamos la gracia de ser más atentos con quienes nos rodean. Que nuestras palabras traigan ánimo, que nuestros gestos construyan unidad y que nuestra familia sea un lugar donde se viva la alegría del Evangelio.